Nin

Vivo a más de una hora del lugar de donde estudio, una noche regresaba a casa con una compañera íbamos sentadas en los últimos puestos del bus cuando un tipo se quedo observándonos nosotras íbamos concentradas en nuestros asuntos hasta que notamos que aquel sacó su pene y comenzó a tocarse, estaba muy asustada y no sabia qué hacer. Al llegar a casa le conté a mi novio lo sucedido y le dio una importancia igual a cero a lo que yo le contaba como si fuera lo más normal del mundo.

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Me cuesta trabajo comprender la forma en la que muchos hombres visualizan nuestras capacidades, específicamente mi jefe, es uno de esos individuos que se la pasa alardeando de la poca inteligencia de las mujeres. Cuando me contrató me dijo que esperaba que no solo fuera una cara bonita, cara bonita que me recuerda cada que puede, lo cual además de ser incomodo me molesta, en muchas ocasiones una posición de autoridad sobre una mujer, les da cierto poder que no tienen para hacer observaciones que nadie les pidió. Cada vez que dice que una mujer es estúpida, que no sabe discernir ni aportar nada bueno, me dan ganas de decirle que es un imbécil y renunciar.

AT

Hace unos meses mientras esperaba el camion que me lleva a la escuela estaba escuchando música y no había nadie en la parada, a excepción de unas señoras que se encontraban a unos metros de distancia. Estaba distraída con la música y viendo si el camion ya venía por lo que no reparé en un señor que acababa de llegar en una bicicleta. Estuvo un rato ahí parado hasta que comenzó a caminar y dar vueltas como si la cantidad de ropa que utilice no define la cantidad de respeto que merezco. hablando solo así que le resté importancia y me volteé. Inmediatamente después sentí una mano en mis genitales y cuando me fijé era el mismo señor de la bicicleta, que solo se alejó y empezó a reír. Yo no supe como reaccionar y sólo alcancé a gritarle “¿qué te pasa imbécil?” pero él ya iba lejos en su bicicleta. Las señoras que estaban por ahí solo se me quedaron viendo como si estuviera loca en lugar de hacer algo. Yo me estaba impactada porque jamás me había pasado nada parecido en mis 19 años de vida. Había recibido “piropos” y miradas lascivas pero jamás me habían manoseado. No creí que fuera algo que me llegaría a pasar porque no soy una mujer de un cuerpo escultural y ahora me doy cuenta que esa forma de pensar también es machismo.

Maria José

Una vez estaba peleando con mi novio porque la mamá de él me dijo que “una mujer debe cocinar si se quiere casar” y yo le dije que no estaba de acuerdo, que a mi me gusta cocinar de vez en cuando pero no por obligación, sino por alimentarle, y me dijo “mi mamá piensa así y a nosotros no nos enseñó a cocinar, sólo a mi prima”. Es indignante cómo hasta hoy día tengamos que “deber” hacer algo para poder casarse.

María José

La vez pasada estaba con mis amigos hombres por un pastizal y uno de ellos se asustó porque pasó una rata a su lado. Uno de mis amigos dijo “Uy, vamos y compramos tampones para usted que parece mujer” y se rieron todos los hombres menos mi amigo que se asustó y yo. Yo les dije que yo soy mujer y que no me asustaban las ratas, y me dijeron “pues es porque eres como un hombre, por eso somos tan buenos amigos”. Mis amigos se rieron menos el que se asustó, y me quedé callada porque me di cuenta que lo decía como un comentario para ser “cool” con los hombres. Es triste que tengamos que ofender al otro sexo para encajar en un grupo social.

Diana

Trabajo en una empresa dedicada a la automatización, soy ingeniera en Robotica Industrial, un día iba a ir a una planta en la cual debo quedarme aproximadamente un mes, en una charla con un par de compañer@s de trabajo, específicamente un compañero y una compañera, se hizo manción que el departamento de sistemas de dicha planta le proporcionaba discos de instalación y ayuda a mi compañero, mi compañera molesta mencionó que a ella le habían negado dicho servicio y apoyo y argumentó que eran muy machistas y por esa razón no la habían ayudado, yo comenté que tampoco había tenído inconvenientes con personal de sistemas, que siempre me apoyaban con lo que solicitaba, para lo cual ella muy irónicamente contestó algo así, “uy pues entonces ¿quién sabe qué les darán? para que les ayuden. Quedó muy clara la intención de su comentario, qué lástima que como mujeres nos quejemos del machismo cuando nosotras mismas hacemos este tipo de comentarios.

Ale

Mmmm…si uno se pusiera a contar cada uno de esos pequeños detalles que dejan asomar el arraigado machismo en México, no termina. Esas veces que invito a comer con mi novio y yo pago, el como siempre le dan la cuenta a él aun cuando ven que soy yo quien tiene el efectivo o la tarjeta para pagar en la mano, y aun cuando yo soy la que les da la tarjeta siempre vienen con él a solicitar su firma. En el trabajo no se diga, trabajo como paramédico en las noches para pagar mi carrera de medicina, antes lo hacía en ambulancias pero ahora trabajo en la industria, atiendo muchos contratistas que se toman la presión arterial como control para trabajar en alturas, y lo peor es la diferencia en el trato que esperan de mi compañero varón y de mi, “estas enojada?” “por qué tan seria?”, cuando a mi compañero jamás lo cuestionan, osea que por ser mujer debo estar todo el bendito día riendo y casi casi ofrecerles café cada que se paran por aquí, siempre preguntando “y el novio no se enoja por que anda de noche trabajando?” “noo, si fuera mi novia yo no la traería trabajando de noche” y esto es todos los benditos días que estos especímenes creen que por ser mujer tendría que estar en mi casa estirando la mano cada que necesito algo…

Fer

Hace poco mi mama y yo hacíamos la limpieza, ella la parte de abajo de la casa y yo la de arriba. Mi papá decidió ayudar a limpiar las escaleras que tenían unos residuos de pintura, pero mi mama le pidió que lo hiciera bien, es decir, que las trapeara para que ya quedara toda la casa limpia, a lo que mi papá irritado contesto “todavía que te estoy ayudando” y esto no me había causado ningún conflicto, quizá porque no había caído en cuenta del grave error hasta que mi mama lo mencionó “no, no me ayudas a mí, porque aquí vivimos todos y es nuestra responsabilidad mantener bien la casa”. Si, estamos tan acostumbrados a pensar que el trabajo de la casa es de la mujer que olvidamos que no es de género, si no que corresponde a quienes viven ahí.

Adriana

Cuando tenía 18 años y vivía en el extranjero, usaba el autobús como medio de transporte. Una vez, regresando a casa en la noche, subió un adulto mayor y como no había asientos vacíos le cedí mi lugar, quedándome de pie el resto del trayecto. Me sentí muy orgullosa de la muestra de educación que había tenido con un hombre, que la caballerosidad no es solo cosa de ellos y que nosotras también podemos tener gestos de amabilidad. Todo eso se esfumó cuando miré abajo. El mismo señor al que le ofrecí sentarse para que viajara más cómodo, estaba mirándome lascivamente. No olvido sus ojos, recorriendo mi cuerpo sin parpadear. Y para rematar, cuando quise demostrarle que lo había descubierto y no me gustaba lo que hacía, me miró a los ojos, sacó la lengua y la sacudió como víbora a punto de atacar. Sentí asco, sentí miedo. Me bajé inmediatamente del autobús sin darme cuenta que aún faltaban dos paradas más para llegar a mi departamento. No me importó. Caminaría kilómetros para no volver a tener esa repulsiva sensación. Me sentí una estúpida por querer ayudarlo.

Sofía Osorio

Hice un posteo sobre las técnicas que una mujer puede aprender para evitar un ataque sexual (entre ellas el no caminar por lugares solitarios o evitar usar faldas cortas), haciendo alusión a que, si se educara a las personas para no ver a las mujeres como objetos sexuales, no sería necesario eso. Me llamaron feminazi.