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A mis dos hermanos con casi 40 años, a día de hoy mi madre les va detrás a lavarles la ropa, a cambiarles las sábanas. Uno de ellos desde hace años no trabaja, y vive del cuento diciendo que es escritor sólo porque escribe en Word semidesnudo. Ambos padres están conformes con su primogénito. Su madre pregona lo artista y especial que es. Opino que es basura de analfabeto misógino lo que hace. Pero es mi opinión. La opinión de una hermana no suele tener mucho valor en esta sociedad. Suelen ser unas histéricas, eso dicen. Cada vez que he vuelto a esa casa, he tenido que ver al primogénito cómo cuando cogía el teléfono, o yo entraba a la cocina, se metía las manos dentro de los pantalones, en los mismísimos huevos. Muchas veces cada vez que iba por esa casa de visita tuve que ver esa imagen. Misteriosamente nadie más lo ha visto en esa casa. Misteriosamente sólo me molestaría a mi. Anoche fui a la cocina y encontré al otro, desnudo completamente. Durante años he escuchado cómo mi madre les educaba señalándoles que no existe machismo, que las maltratadoras suelen ser las mujeres, que las denuncias de mujeres siempre son falsas. Que “Hijo, no te preocupes, que la mayoría de tías son unas asquerosas”. Hablo de España, de una casa normal y corriente. De la típica cabeza de familia que alardea de ser abierta de mente. He vivido en mi propia carne el que me ninguneen sólo por mi sexo. Te quieren callada, que estás más mona. Te quieren siempre servil. Si te defiendes, eres agresora. Si te gritan, debes acatar. Si gritas tú, eres agresora. Si lees, eres etarra. Si argumentas y razonas, estás manipulada. Y asi con todo. Me avergüenzo mucho de ver eso cada vez que voy a esa casa que cada vez es menos mi hogar. Y en España “no hay machismo, ni tiene razón de ser el feminismo, y hay cosas más importantes que el Orgullo o los derechos LGTB.”