Antes que nada, quiero agradecer a la Srta. Bates por esta increíble y tan necesaria idea. Este blog fue casi un abrazo para mi, porque hace días me está sucediendo algo, y todo aquel a quien se lo cuento, lo minimiza. Mientras tanto, yo siento que me mataron un poco por dentro. La situación es la siguiente: Soy estudiante del nivel secundario, tengo 16 años. Este año, me cambié de escuela, y con el cambio llegaron todos los problemas que ser la chica nueva implica. Me sentía extraña, como si me miraran de manera extraña, que susurraban a mis espaldas. Me convencí de que estaba siendo paranoica, que solo estaba nerviosa, y lo superé. Paso el tiempo y logre hacer amigos, tanto mujeres como varones, y si bien me daba cuenta de que tenían varios pensamientos sexistas, no lo tomé personal (Grave error). Acabe tomándoles cariño. Todo se desveló poco tiempo atrás, cuando algunos de ellos (de mi grupo) me confesaron que a principio de año todos me “tenían ganas”. Me sentí incómoda, pero no le di mucha importancia, hasta que hace algunos días a uno de ellos se le fue la tuerca y empezó a confesar algunas cosas. Mis “amigos”, aparentemente, se juntaban con otros de mis compañeros y hablaban de mi: Que tenía boca de chupar pitos, que era fácil, que estaba buena, que apostaban entre ellos para ver quién me cogia primero, que cuando me daba vuelta hacían gestos obscenos y que eso no había parado, como yo lo había pensado (Disculpen en vocabulario, realmente tengo que sacarlo todo). MIS. AMIGOS. Y no son solo ellos, se lo dije a mis amigas, y SE RIERON. Aparentemente ya lo sabían y no me dijeron nada. APARENTEMENTE, YO TENDRIA QUE SENTIRME HALAGADA. Al verme consternada me llamaron exagerada y dramática. Se lo dije a mis otros amigos, y dijeron “Y bueno, así son los chicos”, como si fuera una excusa. Mi mejor amiga dijo “Que bajón” y cambio de tema. Ahora me tengo que quedar callada en un costado, y sonreír para no tener que dar explicaciones, porque me siento lo suficientemente valiente para encararlos. Sucede que cuando lo diga de frente, todo va a cambiar, mi grupo (que tanto me costó) se va a desarmar. No soy una adulta, este es mi mundo ahora, es lo que tengo. Estoy dividida en dos. Uno quiere dejarlo estar, cambiar de tema, volver a estar tranquila como si nada. Y la otra ve que es una injusticia, que no tengo porque ser sexualizada, que no tienen derecho de cosificarme y hablar de mi de esa manera, que no me lo merezco, que es malditamente asqueroso. Pero por más que yo sepa que está mal, a nadie más que conozca le importa. Nadie cree que sea algo relevante. Todos creen que es normal y que debo dejarlo estar. Y yo mientras tanto, estoy ahí, cubriendo mi boca sin darme cuenta al recordar lo que piensan de ella. No se lo que voy a hacer ahora, pero realmente tenía que decírselo a alguien que entendiera que NO ES POCA COSA. Gracias, por estar. Por entender.