Me cuesta trabajo comprender la forma en la que muchos hombres visualizan nuestras capacidades, específicamente mi jefe, es uno de esos individuos que se la pasa alardeando de la poca inteligencia de las mujeres. Cuando me contrató me dijo que esperaba que no solo fuera una cara bonita, cara bonita que me recuerda cada que puede, lo cual además de ser incomodo me molesta, en muchas ocasiones una posición de autoridad sobre una mujer, les da cierto poder que no tienen para hacer observaciones que nadie les pidió. Cada vez que dice que una mujer es estúpida, que no sabe discernir ni aportar nada bueno, me dan ganas de decirle que es un imbécil y renunciar.

























